jeudi 18 janvier 2018

Don Quijote, Dominique Aubier y Yo. Por Gustavo Lobo Amaya

En mi infancia no fui, como hubiera querido, ser un lector voraz que leyera los clásicos en latín o griego. No, mi historia es más vulgar: mi afición por la lectura empezó con las historietas o “paquitos”, ahora llamados “comics” por la penetración cultural gringa. Empecé a leer libros cuando tenía diez o tal vez once años y mi primer libro fue Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino de Julio Verne, aún lo conservo. Para quienes empezaron a leer más temprano, inclusive temas muy profundos, soy un retrasado mental y para quienes no leen -un derecho inalienable- soy una lumbrera. Pues ni lo uno ni lo otro. Soy un lector desjuiciado que pica aquí y allá y que a través de los años creó sus propios rituales y sus propias reglas para leer, algunas están acertadamente condensadas en el libro “Como una novela” de Daniel Pennac. Tampoco soy un lector omnívoro e insaciable; pues así se definen algunas abominables criaturas que supuestamente no pueden vivir sin leer. Odio estos “genios secundarios” (una acertada frase de Narváez en la picante poesía “Oda a una Ciudad”, dedicada a Ocaña), tan sesudos y estériles. Solo admiro a los verdaderos genios y resisto únicamente la erudición de algunos autores como Borges, Cortázar, Carpentier y unos cuantos más, porque es parte esencial de su obra y de su vida. Además, no los puedo imaginar de otra forma. La frase de Ambrose Bierce: “La erudición es el polvo que cae de las estanterías en los cerebros vacíos” es una gran verdad que se afirmará más cuando el aprendizaje del ser humano dé un giro sorprendente. Insertar una memoria extra en el cerebro humano y conectarse a un computador para devorarse la Enciclopedia Británica será grotesco, pero habrá quien quiera comérsela entera.




Soy, como les advertí un lector común y silvestre. Sin embargo, a los trece años me enfrenté a una verdadera catástrofe: leer a Don Quijote de la Mancha. El caballero de la esquelética figura fue junto a Pedro Páramo, El Túnel, La Araucana y La Ilíada y La Odisea (de un tipo llamado Homero, pero no Simpson) obras imprescindibles para torturar niños en el bachillerato. Aunque supongo que algún geniecillo se leyó La Nausea o El Ulises a los nueve años, quizás en sus idiomas originales. Dejar los juegos y los amigos en una hermosa tarde de sol grande para leer esos plomos no era para todos, y yo no era la excepción. En una época donde no había Internet, ni vendían las obras literarias “comprimidas”, la solución fue buscar el resumen en la biblioteca de mi colegio y lo encontré en la enciclopedia Universitas, la Encarta de papel de nuestra época. Aclaro: una enciclopedia era un prehistórico mamotreto de libros que tenía la información necesaria para hacer las tareas.




La escritora Dominique Aubier. 1922-2014. "La Dama de Carboneras".
Con el resumen en la mano empecé el temible y aburridísimo análisis literario, el método perfecto para quitarle a uno las ganas de leer, una macabra disección literaria que no servía para nada, a no ser para amargarnos la vida (“we don´t need educación, we don´t need mind control, teachers leave us alone”…). Durante varios días y sus interminables noches, notarán que exagero un poco, procedí cual juicioso cirujano a hacer la tediosa operación. Del cadáver del libro brotaban todas sus tripas: el tema, el nudo, el argumento, las ideas principales, las ideas secundarias, etc. Concluida la matanza y arrasado el mundo de Don Quijote entregué el engaño y saqué una nota excelente. Luego adquirí un odio visceral hacia el caballero, que ya ni triste figura tenía, y sufrí una curiosa afección: me daban nauseas y me revolcaba tan solo al oír el nombre de la obra, creo haber sido tratado para este raro mal. Después de muchos años, quizás más de diez, de terminar la absurda tortura del bachillerato un amigo me insistió que leyera el mamotreto: “es realmente hermoso”, aseguraba. Confieso que lo miré con desconfianza pero leí el libro y quedé atrapado para siempre en el alucinante mundo de Don Quijote. Sin embargo, creo que es una obra para ciertas épocas de la vida, no es para gente que necesita el tiempo para ver televisión o naufragar por internet y quiere leer textos o libros muy cortos, bastante ligeros, tipo best seller. Mi segundo gran encuentro con Don Quijote fue cuando conocí a la escritora Dominique Aubier -arrastra un encantador acento francés en todos los idiomas que habla -. Su verdadero nombre es María Louise Labiste, ella fue integrante de la resistencia francesa y colaboradora durante muchos años de la legendaria revista Cahiers du Cinema, todavía ejerce como critica de cine y escribe sobre el fenómeno poco conocido en Latinoamérica del cine indio (Bollywood).
Ha escrito más de treinta libros sobre temas muy variados y es una autoridad en muchas disciplinas. También ha sido nominada dos veces al premio Nobel de Literatura, un verdadero desprestigio. Aubier gastó cincuenta años de su vida analizando el Don Quijote de la Mancha para descifrar un código que había estado oculto dentro del libro durante varios siglos. La autora se valió de sus profundos conocimientos de hebreo y arameo, aprendió muy bien la Cábala y las tres armas de la numerología: la gematria, el noktarion y la temuría. Hoy es una de las máximas autoridades de la cábala y es respetada por hermeneutas tan serios y reconocidos como Emmanuel d´Hooghvorst o Ruth Reichelberg. Para estar cerca del idioma y del mundo de Don Quijote se mudó, porque así se lo indicaron algunos signos, a la pequeña población española de Carboneras, en Almería. Cuando llego aún se hablaba allí un español antiguo, rico en arcaísmos. Vivió en un castillo del siglo XII donde se dieron cita artistas e intelectuales de varias décadas: Roberto Rosellini, Luis Dominguín, Orson Welles, Peter O´toole, Omar Shariff, etc. Y también Picasso, su gran amigo, a quien hizo los grabados de un libro suyo dedicado a las corridas.




Aubier asegura que Cervantes no escribió el libro para ridiculizar (como se nos enseñó en nuestras remotas épocas de bachillerato) las novelas de caballería;  pues éstas ya habían pasado de moda hacia ¡cien años! Cervantes ocultó el código secreto en el libro para burlar la inquisición y lo logró porque este escapó de la hoguera y nunca fue considerado un libro maldito. En épocas de peligro era muy usual que la gente se valiera del lenguaje cabalístico para decir mucho en pocas palabras. Cervantes poseía profundos conocimientos de la hermenéutica, de la alquimia, de brujería, de la cábala y además estaba familiarizado con el hebreo, como nosotros lo estamos con el inglés, también era un gran conocedor del Corán, del Talmud y el Zohar que según parece los consultó en Toledo (en hebreo significa generaciones) donde también consultó la Biblia políglota complutense. Ya en la portada del libro encontramos misteriosas pistas: Don Quijote seria la traducción de un manuscrito árabe de Cid Hamete Benengali (que significa jefe santo de la verdad), escrito en árabe o quizá en “otra lengua más antigua”… El prólogo, comenta Juli Peradejordi, le costó mucho trabajo a Cervantes, tanto o más que la misma obra, “eso es mucho para un simple prólogo”, apunta el autor. Cervantes dejó adrede en el prólogo y en todo el libro varios errores para su posterior desciframiento pero en las siguientes ediciones fueron corregidos. La primera letra del prologo es D, (Desocupado lector…), Perajordi se pregunta ¿quien es aquel lector desocupado? Y la respuesta no puede ser mas sencilla: aquel que no esta ocupado. Cervantes llama a este lector desocupado “señor de su casa” y “rey de alcabala, esta ultima palabra nos evoca otra: ¡la cábala! Que significa “tributo recibido” en árabe y en hebreo “don recibido. La D corresponde a la cuarta letra del alfabeto hebreo, Daleth, que se acerca mucho a la palabra delet, puerta, y hace referencia a dal, pobre, quien va de puerta en puerta buscando el sustento, pero en Don Quijote este sustento es el conocimiento iniciático. El valor de la letra D en numerología es cuatro, los cuatro puntos cardinales, las cuatro estaciones y los cuatro pasos de la salvación de Egipto: “Y los sacaré”, “y los salvaré”, “y los redimiré”, “y los tomaré”.




El primer capitulo empieza así: En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” Aubier cree que si le quitamos la h a la palabra mancha quedaría manca: mesianismo. Entonces, comenzaría así: en un lugar del mesianismo de cuyo nombre no quiero acordarme…Es muy revelador que el caballero saliera al amanecer (“La del alba seria cuando don Quijote salió de la venta…) a enfrentar sus locas aventuras pues este es un momento iniciático. El nombre mismo de don Quijote vendría del arameo q`shot que significa verdad, o sea que el caballero guarda una verdad que debe ser descubierta. Rocinante seria también Rotzin que a su vez es ritzon, voluntad. 
Don Quijote, profeta y cabalista, por Dominique Auber
Don Quijote, nos advierte Aubier, cabalga sobre la fuerza de su voluntad y no está tan loco como creemos. El nombre Quijote también significa en hebreo Kaxat (muslo), en un pasaje del Zohar se encuentra que “los profetas son los muslos del mundo”. Los molinos de viento según la autora representan a los papas, con sus tiaras, que han gobernado y que gozan de un gran poder. Don Quijote se atreve a desafiarlos pero es derribado con suma facilidad, así queda demostrado el poder infinito de la iglesia. Se nos ha dicho tradicionalmente que don Quijote representa lo ideal y Sancho Panza lo material. Sin embargo la autora hace una lectura distinta: don Quijote representa el saber culto y Pancho Sancho el popular. La periodista Isabel Martínez Pita dice que “el caballero sabe y el vulgo no”. La dieta de don Quijote es otra posible prueba de su judeidad: “…duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes”, algún palomino de añadidura los domingos consumían las tres partes de su hacienda”, Aubier asegura que la primera comida alude a la prohibición de celebrar el Sabath, las lentejas hace referencia al episodio de la primogenitura de Esaú y Jacob y el palomino de añadidura del sábado seria el espíritu santo de los católicos. En los libros de caballería cada héroe va en busca de su dama, así don Quijote va tras la suya que aún no conoce:  su Dulcinea del Toboso. Aubier decodifica el nombre como dulzor del conocimiento y cree, otros autores también, que ella encarna la anhelada Sejinah de los judíos. Así minuciosamente la autora descifra uno a uno los capítulos del libro -las noches de Camacho, la cueva de Montesino, la Batalla de Biscayen- y demuestra la profunda relación de el Don Quijote con el Corán y la Biblia.




Otros autores también se han interesado en el código hebraico de Don Quijote y en el posible origen judío de Cervantes. Ruth Fine sostiene que algunos antepasados del escritor tenían profesiones como recaudadores de impuestos y médicos, profesiones tradicionalmente destinadas a judíos conversos o cristianos nuevos. Gustavo Perendik habla en un artículo de la comprobada ascendencia judía de la esposa y la amante de Cervantes y Leandro Rodríguez vas más allá cuando afirma que el escritor nació en Sanabria, residencia de muchos judíos. En la década de los años treinta Américo Castro escribió que Cervantes era un judío converso victima de la censura de la inquisición española y de la discriminación social. Isabel Martínez Pita asevera que el nombre de la Mancha que se puso el hidalgo (hijo de algo) es una referencia oculta a la condición de manchado de Cervantes, es decir de marrano, el judío que mantiene su fe intacta pero se hace cristiano para evitar las autoridades eclesiásticas.




Esta mirada sobre Don Quijote es muy diferente a las tradicionales y no está aceptada por la rigidez de las academias. Se necesita tener una mente más abierta para abordar la nueva perspectiva de madame Aubier. Los argumentos que esgrime la autora son inquietantes y en algunos casos han logrado que reacios academicistas los tengan en cuenta. Ya el gran Borges en su revelador libro Otras Inquisiciones intuye algo sobre la novela y su autor: “Cervantes no podía recurrir a talismanes o a sortilegios, pero insinuó lo sobrenatural de un modo sutil, y, por ello mismo, más eficaz". Íntimamente, Cervantes amaba lo sobrenatural”. Oscar Herradon Ameal sostiene que Don Quijote es una obra que “posee un doble sentido, una doble lectura, dirigida a públicos muy distintos”. 
En definitiva la obra tiene un sentido exotérico y esotérico y está destinada a dos tipos diferentes de lector. Seria muy extenso contarles todas las interpretaciones sobre el código de Don Quijote de la Mancha pero les recomiendo ver el video “El secreto de Don Quijote” de los realizadores españoles Alberto Martínez y Raúl Fernández Rincón del año 2005 donde se puede apreciar directamente a la escritora. 
No quiero quitarles el placer de descubrir por ustedes mismos el nuevo mundo de Don Quijote y la obra de Dominique Aubier. El código hebraico de Don Quijote de la Mancha no es otro código más como el código Da Vinci de Daniel Brown, hecho de retazos y mal remendado. Éste es un código extraído de una verdadera exégesis de la obra a través de cincuenta años de estudio. Infortunadamente los libros de Dominique Aubier en español son muy difíciles de conseguir, la mayoría de la información está en francés. Pero si ella pasó medio siglo de su vida escrudiñando a Don Quijote nosotros podemos pasarnos otros cincuenta años conociéndola a ella. 
Gustavo Lobo Amaya
Los libros de Dominique Aubier

jeudi 23 novembre 2017

Don Quijote. Cual es el Secreto del Quijote y de Cervantes…

¿Cuál es el secreto del Quijote? 
La escritora Dominique Aubier ahonda en el núcleo del misterio del Hidalgo.
 
Dominique Aubier, especialista de la cábala hebrea, ha estudiado en profundidad la tradición judía. Sus obras nos permiten llegar a ver una encodificación de tales rituales en donde ella nos acerca a su significado.  Su lectura de los textos antiguos, como el Zohar o el Sepher Ha Bahir le permite comprender de manera mas completa el sentido oculto de tales códigos cabalísticos.  Experta en codificación de aquellos signos, al tiempo que indaga tambien en la expresividad de su vida, Dominique Aubier es una cabalísta moderna que aúna la sabiduría de la tradición con los descubrimientos científicos.  Ella utiliza la metodología conocida como del Corban, la cual aprendió durante su estadía de largos años en un localidad andaluza llamada Carboneras, curiosamente un anagrama de la palabra Corban.

En su estadía en España ella descubrió que la famosa novela de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, era un libro encriptado: un inmenso tratado del conocimiento codificado en lenguaje cabalístico. Don Quijote lleva en su contenido los principios de los términos herméticos, todas las reglas de la Cábala, como el Notarikon, el Tzerouf o el Héquech.
De entre toda su obra, Dominique Aubier reserva un lugar importante al conocimiento hebraico. En sus trabajos trata sobre la esencia del judaísmo, su ontología, su belleza y perfección.

 Ahora, Dominique Aubier nos muestra sus descubrimientos acerca de los mensajes ocultos en la más celebre obra de Miguel de Cervantes, en su libro.

             


Y en el video documental


Las claves ocultas y el secreto oculto que esconde la novela Cervantina,
Primer premio en la categoria de mejor documental
en el festival de cine Las Duñas en Fuerteventura


El ingenioso hidalgo
DON QUIJOTE DE LA MANCHA

más que simplemente una novela

  
En 1605 se publica la primera parte de la que sería la obra más grandiosa de la literatura española, la más traducida y leída en el mundo junto con la Biblia: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. El propio Cervantes avisa y afirma no ser el autor de su libro sino el lector de una traducción cuyo artífice es el historiador arábigo Cid Hamete Benengeli. Tal vez aquí radica el secreto de su éxito, pues El Quijote sería la traducción de un manuscrito descubierto en Toledo, envuelto en misterio, escrito en lengua árabe y puede que... en cualquier otra lengua. La investigadora Dominique Aubier, después de 50 años de estudio de la novela, ha logrado descifrar el código secreto que durante 400 años ha estado oculto.

DON QUIJOTE se edita en 1605 y conoce enseguida el éxito, una gloria que jamás se va a extinguir marcará ese libro el cual, con la Biblia, es la obra más leída del mundo. ¿Cuál es el secreto del Quijote?

Dominique Aubier dedica su vida en resolver este misterio. A lo largo de su investigación, esa escritora — una vida de búsqueda y investigaciones para llegar a comprenderlo — llega a ser una experta mundial en Kaballah hebraica. Gracias a esa herramienta, ella será la primera en abrir el simbolismo de Don Quijote, decodificándolo y liberando su sentido oculto. El descubrimiento es fabuloso. Don Quijote es un libro que puede leerse a la vez en castellano y en hebreo. Cervantes esconde en efecto, un mensaje en su texto. La segunda edición (1608) original del Quijote, revisada por su autor, está sembrada de "errores" burdos que los funcionarios de la erudición se apresurarán en corregir en las ediciones siguientes. Pero en realidad había que decodificar esos errores que, de hecho, no eran tales y a su vez transformaban, con la omisión de una letra o con una acentuación mal puesta, la novela castellana en un tratado iniciático habitado por el sistema fundamental de la hermenéutica: otros tantos mensajes codificados, de los cuales algunos salen directamente del texto bíblico especialmente de los capítulos de Ezequiel.
Yo sé quién soy, dice Don Quijote. ¿Y quién es él realmente? Dominique Aubier sigue los pasos de Cervantes, recobra el hilo conductor de su pensamiento, de tal modo que la pesquisa está llevada por Cervantes en persona, quién pone los jalones en una pista cuyo tesoro es la aparición del sentido.
Henos aquí que en plena Inquisición Cervantes, en una forma literaria nueva de la cual es el propio inventor — la novela moderna, transmite una enseñanza aquejada de interdicción. Cervantes devuelve lo que recibió de la tradición hebraica, de la kabbalah y del Corán y acrecienta esa donación con su propio poder profético. Don Quijote (Qjot en arameo significa verdad) se escribió en el marco de una preocupación ecuménica. En recuerdo de una España tierra de encuentro de las tres religiones reveladas, propone al futuro un vasto proyecto cultural colocando en su centro el poder del verbo. Y de repente estalla a la luz la verdadera identidad de Cervantes.

Dominique Aubier ahonda en el núcleo del misterio del Hidalgo. Para poder llevar a cabo la exégesis de la obra cervantina, sublime proyecto intelectual plasmable a la realidad, se hacia necesario que una vida entera se dedicara al Gran Caballero. Dominique Aubier le ha consagrado su vida. Realiza una profunda exégesis haciendo resaltar el poder universalizador de Don Quijote. Este conjunto de obras, admirablemente labradas, redactadas en una inspirada locuacidad donde la precisión del pensamiento se une a la riqueza del vocabulario, constituye el desenlace de una indagación llevada a cabo con maestría. Dominique Aubier se impone por el rigor de su estudio. Su obra alcanza la cima de la elegancia del alma pues sitúa Don Quijote como el recurso civilizador de alta metafísica al servicio de lo humano.

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La pelicula : "El secreto de Don Quijote".

Mas informe. Editora




vendredi 24 février 2017

CONFÉRENCE SUR DON QUICHOTTE : LE SECRET DE DON QUICHOTTE

Le Secret de Don Quichotte 
Don Quichotte et la Chevalerie


Rencontre et conférence de Dominique Blumenstihl-Roth

Dimanche le 26 février à 14 h
22 rue Beaunier Paris 14°


Don Quichotte est sans doute le chevalier le plus connu au monde. Mais que savons-nous réellement de lui ?
Certes, nous connaissons le Chevalier et son inséparable compagnon Sancho. Nous connaissons les Moulins à vent et Dulcinée du Toboso… Mais que savons-nous d'eux réellement, au delà des apparences littéraires ?
Quel est le message de Don Quichotte ? Que nous a-t-il transmis ? Qu'en avons-nous retenu ? Avons-nous intégré la grandeur universelle de sa leçon ?
L'écrivain Dominique Aubier a consacré sa vie pour ouvrir l'énigme du Quichotte et la découverte est sensationnelle : en recourant au texte original de Cervantès, on voit surgir tout autre chose que ce que l'écume de surface donne à voir. Qui pourrait croire qu'à la barbe de l'érudition conventionnelle, Cervantès ait écrit un ouvrage crypté… en araméen et en hébreu ?
Son message subliminal, clairement identifiable, consiste à nous faire comprendre que la mission de la chevalerie est de "sortir" dans le monde, pour répandre l'enseignement initiatique conçu en Terre Sainte : la chevalerie participe au processus libérateur de la vérité et doit elle-même l'amener à un état de lisibilité parfaite…

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L'écrivain Dominique Aubier (1912-2014) est l'auteure d'une remarquable série d'ouvrages, elle a mis au jour le Code de Don Quichotte dont elle a découvert le cryptage. Dominique Blumenstihl-Roth qui a été son élève pendant 28 ans (en fidèle Sancho) présente le Secret de Don Quichotte dans une conférence dédiée à la mémoire de Cervantès et de son exégète.

Victoire pour Don Quichotte
Rencontre et conférence
22 rue Beaunier, Paris
Dimanche 26 février 2016, 14 h.

Les amis de Don Quichotte sont les bienvenus.


lundi 16 janvier 2017

Apoyar las fuerzas del Espíritu con la escritora Dominique Aubier

Apoyar las fuerzas del Espíritu 
Su Patrocinio
 
    La escritora Dominique Aubier (1922-2014) autora de Don Quijote profeta y Cabalista, está a favor de la conciliación de las creencias, sin que ninguna cultura renuncie a su esencia. Revela el prestigio de cada tradición, aunque sea la más modesta, y plantea la pregunta: dentro de esta diversidad, ¿cómo lograr la Civilización de lo Universal? No hay más que actualizar el Código subyacente de todas las tradiciones: es decir, unificar lo que une. Dicho de otra manera: develar la identidad del modelo de referencia que sustenta el conjunto de religiones, ritos y tradiciones del mundo. Este trabajo lo realizó en su obra "La Cara oculta del Cerebro" (The Hidden Face of the Brain).                      
    “Se trata, escribe Dominique Aubier, de reunir los espíritus, pedir a las mejores inteligencias –la de usted–  el conocer la lógica de lo Verdadero, para que así la cultura pueda asimilar la lección. Francia puede y debe responsabilizarse por este proyecto; su misión es la de lograr que los secretos de la Creación se hablen en lengua vernácula. Debe hacerse de manera que el Conocimiento pueda exponerse por todos lados. Más allá de religiones, filosofía o dogmas: uniendo Conocimiento y ciencias, para que el patrimonio del Espíritu regrese a su origen: Jerusalén, punto de inserción del Verbo universal de donde el Espíritu difunde su iluminación sobre todas las culturas, todas las civilizaciones, teniendo cada una de ellas su brillo, ante la mirada del motivo universal unitario que las coloca a todas con la misma dignidad.” 
    La obra de Dominique Aubier se sigue sosteniendo y editando por  la estructura editorial que ella fundó (M.L.L. – La Bouche du Pel). Con su Patrocinio, usted puede ayudarnos a promover su proyecto, a mantener la edición de sus libros, las reediciones, traducciones, la difusión de su enseñanza (cursos, conferencias, seminarios, cartas, animaciones del blog y de sus películas). Toda participación será apreciada y consagrada íntegramente al proyecto de Dominique Aubier. Apoyar las fuerzas del Espíritu.
 
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Deposito para este propósito la cantidad de (euros-dolares):
Dependiendo de su elección, según sus posibilidades y bajo total libertad                
Acepto:            si             no                                                                                                             
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vendredi 5 août 2016

Don Quichotte et son symbolisme. Emission radio.

Je vous invite à écouter l'émission radio que j'ai faite sur France Inter :

Don Quichotte parmi nous

Entretien de Dominique Blumenstihl-Roth avec Marie-Pierre Planchon, sur France Inter,
sur le thème : "Don Quichotte parmi nous".

L'enregistrement est de 1998. Il est tout à fait actuel. Un bel 
hommage à Dominique Aubier.

Autour son œuvre consacrée à Don Quichotte :

Deux émissions radio enregistrées, conformément au Redoublement.

— Le décodage du symbolisme dans Don Quichotte
— Le décryptage des allégories dans Don Quichotte
— Les sources hébraïques de Don Quichotte
— Le Zohar dans Don Quichotte
— La lecture des signes
— Don Quichotte, prophète
— Le messianisme de Don Quichotte
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— Anouar al Sadat et Israel
— Dialogue Israel - Islam

http://dbr-radio.com/crbst_83.html

lundi 18 juillet 2016

Attentats de Nice. Réponse de Don Quichotte

 Don Quichotte répond aux terroristes :

"Regarde combien de félons et de malandrins sortent à ma rencontre, combien de monstres s'avancent contre moi, combien de spectres viennent nous épouvanter de leurs faces hideuses. Eh bien, vous allez voir, scélérats insignes !…"

Don Quichotte, chapitre XXIX, volume II.

Don Quichotte répond aux terroristesDon Quijote a los teroristas

Don Quijote contesta a los teroristas :
 
"Mira qué de malandrines y follones me salen al encuentro, mira cuántos vestiglos se me oponen, mira cuántas feas cataduras nos hacen cocos... Pues ¡ahora lo veréis, bellacos!"

Don Quijote, capitulo 29, vol II

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La mission française : affirmer les valeurs de l'Esprit

Le secret de la France et pourquoi les terroristes nous détestent

Attentats terroristes à Nice. Que faire ?

jeudi 7 juillet 2016

Conférence sur Don Quichotte. Le Code secret de Don Quichotte.

Hommage à Don Quichotte
À l'occasion du 400è anniversaire de la mort de Cervantès

Conferencia
para dar homenaje a Cervantes, Don Quijote y Dominique Aubier.

Rencontre et conférence
Au Lapin Agile, Paris,
Autour du livre de Dominique Aubier :


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